SISTEMA DE REMUNERACIÓN
VARIABLE
El
sistema de control de gestión debe de servir como soporte informativo del
sistema de retribución variable, mediante el diseño y obtención de los
distintos tipos de indicadores: de carácter general, de área o departamento y
los individuales, además, permitirá la evaluación de los objetivos a cumplir
por el sistema de retribución variable.
Los ciclos recesivos de la
economía en las últimas décadas han provocado una seria preocupación en cuanto
al impacto de los costes salariales en las empresas. Ello ha dado lugar a la
aplicación de diversas medidas paliativas o de control de esta situación entre
las que, de más a menos traumáticas, destacamos:
·
Reducción del coste salarial absoluto mediante el despido.
·
Reducción del coste salarial absoluto mediante la sustitución de
empleados con salarios elevados en comparación al mercado.
·
Reducción del coste salarial relativo -especialmente el coste
fijo- mediante la negociación de incrementos saláriales ligados a la
productividad.
·
Negociaciones más centradas en el incremento de la masa salarial
global que en los aumentos individuales.
·
Vinculación de la masa salarial a los resultados de la empresa, que se
añaden como un referente básico, a tener en cuenta junto con los clásicos de
inflación, promedios de mercado y similares.
·
Control de los gastos de personal colaterales, relacionados con
viajes, dietas, compensaciones extra salariales y ventajas sociales.
La
retribución variable se define como cualquier forma de retribución monetaria
directa que no se incluye dentro de la retribución fija, y que varía de acuerdo
con un rendimiento o consecución de resultados determinados. Desde el punto de
vista de la empresa, estos sistemas permiten retribuir a los empleados no sólo
de acuerdo con los logros alcanzados sino según la capacidad financiera que
tenga la empresa para financiar el pago de la misma.
No existe una fórmula única para todos
los puestos, de hecho, existen innumerables alternativas para la implementación
de un esquema de compensación variable. Normalmente, en puestos ejecutivos se
buscará el establecimiento de una bonificación por resultados, mientras que en
puestos operativos una tarifa por producción.
De cualquier forma que se estructure el
plan, el objetivo siempre será relacionar un volumen de resultado a un monto de
salario, procurando que el monto variable sea verdaderamente atractivo.
La base
fundamental para la implementación de un sistema de remuneración variable es la
identificación de criterios de medición del trabajo. Estos normalmente se
expresan en términos de estándares de rendimiento, o metas. Antes de proceder
con cualquier esquema variable, es necesario definir estos estándares para cada
uno de los puestos que se incluirán.
Principales
efectos al utilizar la retribución variable
· El potencial de la retribución variable es más que destacable. Las
organizaciones que sean capaces de adaptar sus costes laborales a los ciclos
económicos, conseguirán que un coste importante de la empresa esté vinculado a
su situación financiera con el consiguiente beneficio no sólo para la
organización sino para el conjunto de empleados.
· Además, mayores retribuciones durante las etapas de mejores
resultados, y menores retribuciones durante las etapas de menores resultados,
significan mayores niveles de estabilidad y equilibrio en las cuenta de
explotación de la empresa. Ello permite a la empresa liberarse de ciertas
presiones del corto plazo y centrarse más en el largo plazo.
Por último la retribución variable adecuadamente construida puede
convertirse en una potente herramienta de comunicación que lidere el
comportamiento tanto individual como colectivo de los miembros de la
organización.
Sistemas de
retribución variable novedosos frente a sistemas de retribución tradicionales
Históricamente, su uso se ha centrado casi de forma exclusiva en los
niveles directivos y en el área comercial. Respecto a los directivos, su
utilización ha sido extensiva principalmente por la creencia de que ellos
tienen las mayores oportunidades para influir en los resultados de la
organización.
La retribución variable tradicional, se configura a menudo como un
componente del paquete salarial que en numerosas empresas está escasamente
vinculado a los resultados de la organización, o a su capacidad para pagar. De
hecho, incluso en no pocos casos, se trata de un concepto cuyo importe se
negocia cada año de acuerdo con el aumento del coste de la vida. Es decir, es
un componente fijo más.
Ventajas de
la retribución variable
La experiencia de las empresas españolas que están utilizando modelos de
gestión de recursos humanos más avanzados apunta a que en estos momentos se
están consolidando una serie de enfoques o tendencias que configuran una nueva
manera de gestionar la política retributiva y, en concreto, la orientación de
los modelos de retribución variable.
El problema actual de muchos gestores de recursos humanos es que se
están enfrentando a estos cambios y a nuevas asunciones con herramientas,
concepciones o estructuras organizativas propias de otra época, como son los
sistemas de retribución variable tradicionales.
En cualquier caso, es fácil deducir que estos cambios sugieren que la
retribución variable está teniendo y va a tener un papel mayor en la estrategia
de la organización y, concretamente, en su política retributiva.
Bonificación Ejecutiva: Para puestos gerenciales y directivos, normalmente se diseñan planes de
bonificación por resultados. Estos implican la definición de objetivos anuales
para cada ejecutivo, así como objetivos globales de empresa. Estos se conjugan
al final del período para otorgar un monto de bonificación en función del nivel
de cumplimiento de los objetivos establecidos.
Puestos Operativos: En puestos operativos, por lo general se toman en cuenta estándares de
rendimiento, los cuales son producto de información estadística de niveles de
ejecución. En función de los estándares de rendimiento, el plan de remuneración
variable otorga un incentivo / bonificación periódica de alcanzarse o superarse
dichos estándares.
Puestos de Ventas: El caso más común de remuneración variable es la función de ventas, en
la cual se establece una comisión. En estos casos, el diseño del plan no es
simplemente establecer un porcentaje sobre facturación. Se debe considerar el
nivel de influencia sobre la decisión de compra que tiene el vendedor, los objetivos
de crecimiento de las ventas, la mezcla de productos, etc., todo ello como base
para definir un plan efectivo.